La homofobia

La homofobia es un miedo intenso y sin razón a los homosexuales originado por la confusión de géneros. Tiene la función primordial de normalizar la heterosexualidad negando toda tendencia o deseo homosexual, además de darle un barniz de superioridad moral para juzgar a las otras preferencias, por lo que los homosexuales siempre serán los demás y nunca uno mismo.

Los que le temen u odian a los homosexuales suelen pensar que no conocen a ninguno, aún cuando puede haber cierto número de personas con quienes socialicen, convivan y trabajen, que sean gays o lesbianas. Además, existen muchos homosexuales que se pasan la vida en el clóset, temiendo que la homofobia destruya sus relaciones familiares, su autoestima y / o hasta sus propias vidas. Por desgracia, la gente homofóbica que cree firmemente en ideas mal fundadas sobre la homosexualidad y no tiene la menor idea del daño que provoca a las demás personas por su falta de información. La mayor parte de este miedo y rechazo se debe a una mal información originada por mitos que nadie en su sano juicio creería, como:

No es “normal” el ser homosexual o el tener sentimientos homosexuales.
La homosexualidad es una enfermedad mental
Los homosexuales no contribuyen en nada a la sociedad.
El SIDA es un castigo de Dios a los homosexuales.
La homosexualidad es un pecado.
Las causas de la homosexualidad son la mala crianza y / o los problemas familiares.

La homofobia encuentra su sustento en la ignorancia. Cuando una persona se expresa peyorativamente hacia otro ser humano lo hace sin pensar, porque la heterosexualidad nos es impuesta como propia del ser humano y creemos que es la norma a seguir. La homofobia no debe existir en países que desean ser tolerantes y abiertos a otras opciones igualmente válidas.

Sin embargo, la homofobia no sólo se trata de un miedo intenso, es también el miedo a amar a otros hombres. Los hombres (también los gays) se sienten inseguros al amar a otros varones e impulsa a los homosexuales a la promiscuidad, ya sea porque les gusta el sexo o le temen al compromiso.

A diferencia de los hombres, el feminismo opta por una “promiscuidad” fundada más allá de la homofobia, es una diversión más que un refugio.Las mujeres socialmente están educadas para amar a hombres y mujeres, pero sobre todo para aceptar un compromiso.

La homofobia es un problema social porque condena a los gays, e impide la afectividad masculina tanto heterosexual como homosexual, sino es verdad, qué tienen que decir a esto que refleja el comportamiento sino de todos, sí de más de uno: “Los gays derramamos toda clase de fluidos corporales sobre nuestros amantes, excepto lágrimas”.

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