Eyaculación precoz, prematura o rápida

Qué es
Un hombre puede excitarse muy rápidamente y experimentar el orgasmo en cuestión de segundos. Prácticamente no hay un solo hombre al que no le haya sucedido alguna vez o le suceda de vez en cuando que eyacule prematuramente, pero esto sólo se convierte en un problema cuando se vuelve la norma en lugar de la excepción.

La eyaculación precoz, también llamada eyaculación prematura o rápida, consiste en eyacular persistentemente con un mínimo de estimulación sexual, antes durante o inmediatamente después de la penetración y antes de que el hombre lo desee.

El principal problema es el no saber controlarse y eyacular demasiado pronto, no dando el placer suficiente a la mujer para permitirle alcanzar el orgasmo, dejándola insatisfecha y frustrada.

La eyaculación precoz es uno de los trastornos sexuales más frecuentes en los hombres y es causa de graves conflictos de pareja, infidelidades femeninas e incluso ruptura de la pareja.
Síntomas
El hombre no logra detectar las sensaciones porno que preceden al orgasmo ni tiene ningún control sobre la eyaculación.
La eyaculación ocurre en forma recurrente antes, durante o poco tiempo después de la penetración.
El hombre se siente insatisfecho con el tiempo que tarda en eyacular, lo cual ocurre antes de lo que a él (y a su pareja) le gustaría.
En más de la mitad de las ocasiones la eyaculación rápida impide a su pareja alcanzar el orgasmo.

Causas
Aunque algunas veces el motivo puede ser de origen orgánico -problemas circulatorios, enfermedades del sistema nervioso, diabetes, etc.-, en la mayoría de las ocasiones la causa es psicológica. Se debe a malos aprendizajes y ansiedad excesiva respecto al sexo.

Se trata de una respuesta aprendida por el hombre durante su adolescencia y juventud, resultado de las actitudes y preceptos transmitidos por sus padres, maestros, familiares, la religión, hacia el sexo, así como de sus primeras experiencias sexuales.

Muchos adolescentes viven la masturbación como algo malo, sucio, indecente, de modo que se autoestimulan a escondidas y de una forma rápida para evitar ser sorprendidos.

Experiencias con sexoservidoras, en donde el hombre se ve precisado a apurarse y acabar rápido, pues el tiempo es oro.

En muchos casos, las primeras experiencias sexuales con la pareja se llevan a acabo de modo apresurado y furtivo, en lugares poco favorables -el automóvil, el cine, el bosque, la casa de los padres, etc.- y en una atmósfera de miedo a ser descubiertos, por lo que tienen que hacerlo rápido.

Este tipo de situaciones, en donde el joven ha tenido que eyacular rápidamente, sirven como condicionante para el patrón de la eyaculación precoz o rápida en el adulto.

Si estas experiencias son reforzadas por la creencia de que el sexo es una necesidad sórdida para los hombres y una pesada carga para las mujeres o de que el sexo es un terreno de prueba de la masculinidad, lo que empezó en la juventud como ansiedad excesiva se convertirá probablemente en un hábito sexual que durará toda la vida.

Tratamiento
La eyaculación precoz es un trastorno que en la mayor parte de los casos (entre el 90 y 95%) se corrige mediante una serie de ejercicios y técnicas muy concretas y fáciles de aprender, que el hombre puede practicar solo o con la ayuda de su pareja.

Se trata de ayudar a obtener un cierto control sobre la eyaculación, aprendiendo primero a identificar las sensaciones que anuncian al orgasmo, para luego aprender a controlar la eyaculación. Algunas de ellas son:

Técnicas de relajación: Son ejercicios para aprender a respirar correctamente y controlar la respiración que ayudan a disminuir la tensión y facilitan el control de la eyaculación.

Técnica de la parada-arranque: Se estimula el pene hasta que se esté cerca de la eyaculación y en ese momento se suspende abruptamente toda estimulación hasta que desaparezca la sensación de inminencia eyaculatoria. El ciclo de arranque-parada se repite varias veces más antes de alcanzar la eyaculación.

Técnica del apretón: Se estimula el pene hasta percibir la inminencia eyaculatoria, en ese momento se toma la cabeza del pene y se coloca el pulgar sobre el frenillo y los dedos índice y medio sobre la corona peneal y se aprieta, ejerciendo presión firme e intensa, durante tres o cuatro segundos, deteniendo así la eyaculación. Se descansa entre 15 y 30 segundos y se repite la maniobra tres veces más, permitiendo la eyaculación sólo en la última vez.

Ejercicios pélvicos: Se contraen y relajan los músculos de la pelvis para obtener mayor control sobre la eyaculación.

Es muy importante que consultes a un médico para que realice una revisión, diagnostique acertadamente el problema y dé el tratamiento más adecuado según el caso. Recuerda que está información es únicamente una guía para estar mejor y más ampliamente informado, y en ningún caso sustituye la consulta del médico especialista.

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